Me retire un par de pasos para observar a esa hermosa mujer, así pude ver su desnudes hermosa, muy hermosa, la mire por un largo rato, ella tan solo tenía la cabeza inclinada hacia abajo, vi como su cuerpo al pasar el tiempo se tensó,  las cuerdas en forma de ataduras empezaban a ajustarse en sus muñecas y tobillos, dejando marcas profundas en su piel morena, me he de imaginar que por esto ella comenzaba a sudar, tal vez podría ser por el calor que hacía en esa época del año o también podría ser por la forma incomoda de estar atada. Así que camine hacia ella, Pase por su costado derecho y me coloque justamente atrás de ella, a sus espaldas, tome una silla verde de plástico que estaba por ahí cerca de nosotros y me senté a observar su tatuaje, esa mariposa negra, que estaba  justamente arriba de sus frondosas nalgas morena, he de decir que armonizaba  en ese lugar privilegiado de su cuerpo, en ese precisos momento divague, en el sentido de que se veía bien o no su tatuaje, así pasaron alrededor de quince minutos, me trajo de regreso el hecho de que su cuerpo de vez en vez daba un pequeño brinco y temblaba como gelatina, por lo cual recordé que ya era hora de comenzar su castigo.


Así que me puse de pie y me dirigí a donde estaba mi mochila, de ahí tome un cintura negro de cuero, di vuelta y fui a la cocina de ahí tome un balde de agua vacío, el cual medio llene de agua y con ese balde de agua en mi mano y el cinturón en la otra me dirigí a donde estaba mi mariposa negra, puse el balde en el piso e introduje el cinturón quedando este totalmente mojado, lo sacudí para quitar el exceso de humedad impregnado en él, ella al oír el ruido que yo hacía, quiso voltear para saber que estaba haciendo, pero su posición de estar atada y vendada, no pudo tener idea de lo que estaba pasando, así que levante mi mano con el cinturón  y con fuerza le aplique el primer golpe  en sus nalgas, ella dio un pequeño brinco, pero fue tan pequeño como las cuerdas atadas en sus pies y manos se lo permitieron, al mismo tiempo de su garganta salió un gran grito y unas palabras de protesta, de esta forma y con más fuerza le aplique tres más, en ese momento ella entendió que ya no debería seguir quejándose, así que hice una pequeña pausa, di un paso hacia atrás, observe esas pequeñas marcas en su cuerpo, me acercar a ella para continuar con el castigo aplicándole más golpes hasta sumar seis, volví a dar un paso atrás y deje el cinturón en la silla verde que con anterioridad había usado para sentarme, y solo así pude escuchar el silencioso llanto que hacia como un pequeño susurro de amor.


Volví a acercar a ella, me arrodille exactamente detrás de sus ya marcadas nalgas, acerque mi rostro y comencé a lamer, una por una, esas canaletas rosadas e hinchadas, hechas con anterioridad con mi cinturón de cuero negro.


Me levante, di vuelta y me dirigí a donde estaba la silla, de ahí retire el cinturón, el cual puse en el piso y me senté ha observarla de nueva cuenta, así pude ver como de vez en vez temblaba y como su hermoso cuerpo moreno sudaba copiosamente, deje pasar diez minutos, luego me puse de pie y me dirigí hacia ella, la tome del cabello y jale con fuerza hasta que su rostro y el mío estaba de frente, junte mis labios con los de ella y la bese tan profundamente que la deje sin aliento, cuando separe mis labios de los suyos, pude observar cómo le costaba trabajo respirar, después de pocos segundos ella susurro una sola palabra que me éxito, la cual fue “ te amo “ di vuelta, y camine hacia donde estaba el cinturón en el piso, lo tome entre mis manos, volví a donde estaba ella y le aplique otros diez golpes, fuertes y enérgicos, pero esto ocasionó dentro de mi frenesí ya no pude escuchar en que momento ella comenzó a llorar, hasta que termine de darle los golpes, fue así como deje el cinturón a un lado en el piso y me coloque de rodilla, acerque mi rostro a sus nalgas ya bien marcadas y en comencé a lamer cada una de esas marcas, ahí observe como ya tenía bien libido el clítoris e hinchados sus labios vaginales, a lo cual me dio una idea para compensar su tramo amargo.



Me puse de pie y camine a donde estaba mi mochila, de ahí saque un vibrador en forma de pene, di vuelta y camine hacia donde estaba ella, me coloque de frente y lentamente fui acercándoselo a sus labios, ella al sentirlo voltio el rostro a un lado, en ese momento le dije “ Bésalo“ y ella giro su rostro hacia mí, de tal forma que yo le coloque el vibrador en su boca y lentamente saco la lengua y comenzó a lamerlo, entonces puse mi mano izquierda es su vagina y la apreté con fuerza,  al mismo tiempo le repetí “ bésalo como si fuera el mío “ y ella más que besarlo comenzó a chuparlo con desesperación, lo retire de su boca y me incline, tome el vibrador con mi mano izquierda y con la mano derecha comencé a frotar su vagina lentamente,  al principio sentí muy tersos sus labios vaginales, pero poco a poco comenzaron  a ponerse muy rígidos, el clítoris creció poco a poco y comenzó a humedecer mi mano con ese viscoso y tibio liquido de amor, al verla como se agitaba y jadeaba cada vez más y más, con mi mano ya exageradamente húmeda, tome el vibrador y comencé a untarlo todo, ya una vez hecho esto, agarre el vibrador de la base y coloque la punta entre sus labios vaginales, así poco a poco comencé a introducirlo en su vagina, primero comencé con un movimiento suave a introducir la punta y sacarla, así frote varias veces su vagina con el vibrador, ella estaba al punto del orgasmo, en ese momento lo metí más de la mitad y lo volví a sacar, ella ya sudaba mucho… jadeaba y se agitaba, lo hice aproximadamente diez veces más, me sorprendió el hecho de que todavía no le llegaba el orgasmo, ya para este tiempo su cuerpo bien sudoroso y excitado, se movía exageradamente a pesar de estar atada, por lo cual saque el vibrador de su vagina y me puse de pie, ella entre sollozos y sudor me suplico que siguiera, no le hice caso, camine hacia donde estaba su tanga negra, me agache y la tome del piso, di vuelta y me dirigí de nueva cuenta donde estaba ella, así fue como comencé a ponerle la tanga, primero ate un lado de ella a su cuerpo, luego con el vibrador en mano coloque este entre sus labios vaginales y fui introduciéndolo poco a poco a su vagina, y antes que penetrara más gire la base de plástico rojo, y este comenzó a vibrar con fuerza, mi mariposa negra ya no jadeaba, aullaba de placer, así que tome los otros extremos de la tanga y los ate a su cuerpo, y con mucho cuidado sujete aquel vibrador con la tanga negra de tal forma que este no pudiera salir de su vagina ya de por mas húmeda. 



ella seguía excitada y de verdad no sé cómo podía aguantar tanto, di vuelta y me retire de ahí, tome una silla verde y me senté frente a ella, observe… como su rostro sudaba y lloraba a la vez del placer que le ocasionaba el aparato, su cuerpo se tensaba más, por la desesperación, a la vez que ya estaba bañado de sudor, y así duro cinco minutos hasta que ella dio un grito y su orgasmo llego… y de qué manera, nunca había visto algo así, ella después de esto aflojo todo el cuerpo, quedando este, solamente sostenido por las cuerdas que la mantenía atada.
Me levante de la silla y me dirigí a ella, con mis manos comencé a recorrer su desnuda cintura y cuando estas llegaron a los nudos de su tanga negra, los desate, dejando caer esta al piso, con mi mano derecha tome el vibrador por la base y jale hacia fuera hasta que este quedo totalmente separado de su vagina caliente, lo deposite en el suelo y ahí comencé a desatar sus ataduras de sus pies, que por cierto note que le quedaron marcas muy profundas en su piel, al desatar cada una de ellas note que le costó mucho trabajo juntar las dos piernas de nuevo, después le solté un brazo, el cual dejo caer sin fuerza, pero cuando le empecé a desatar el otro, ella aflojo todo su cuerpo al grado que tuve que sostenerla ya que vi que un poco más y cae al suelo, sus piernas y brazos quedaron sin fuerza, así termine de desate su otro brazo y con cuidado la coloque en el suelo, ahí había una alfombra pequeña, a lo cual de dije “cuando te sientas mejor te bañas y reposas un rato, por ahora es todo“ me retire un rato a ver la televisión, y ahí note como se quedó una hora recostada en el suelo cubriéndose el rostro con un brazo y no sé por qué, seria para que no la viera llorar o simplemente se había quedado dormida.

Después de ese tiempo se levantó y fue a bañarse, después de un rato salió de la regadera desnuda, solo portaba en su cuerpo un par de zapatillas negras, camino hacia donde estaba yo sentado en un pequeño sofá para dos, ella se sentó junto a mí y subió sus piernas, las junto y se acurruco a mi lado, así los dos juntos vimos la televisión, ahí nos dio la noche, ella más tarde así desnuda como estaba, preparo algo ligero para cenar, al término de esta nos retiramos a dormir, para no entrar en detalles fue una maravillosa noche, esa la que vivimos juntos.